Son vinos que han envejecido durante al menos dos años pasando un mínimo de 6 meses en madera aunque en algunas D.O. como La Rioja prefieren que sean 12 meses. Este tipo de vinos deben comercializarse durante su tercer año de vida. La crianza mejora las cualidades del vino e incrementa su complejidad y su singularidad. En un tinto con la categoría de Crianza es muy importante saber medir el protagonismo de la barrica para lograr una acertada conjunción de fruta y madera.

Vino Tinto Crianza

back to top