Sin parar, recién aterrizados de La Ribera del Duero y justo antes de partir para Levante, digo que no hacemos un alto en el camino para visitar dos pájaros de un tiro y algo. Miércoles, Eccocivi. Lunes, Castell d’Encús. Girona i Lleida, que Barcelona ya es nuestra.

Nos acercamos a Sant Martí Vell, a la falda del volcán Montrodó, en el paraje natural de la Serra de Les Gavarres a visitar a nuestros amigos de Eccocivi. Nos acercamos porque parte de nuestro departamento comercial no había visitado la bodega aún, ni los viñedos, ni el resto de la maravilla que es el proyecto de Eccocivi.


Eccocivi – La silueta del volcán Montrodó

 

Por resumir, porque ahora todos son comprimidos de información, os explicaré que éste es un proyecto que tiene que ver con la tierra, con el paisaje, los volcanes…y las joyas.

Haríamos mal en no apuntar, por mucho que no le guste ser bandera del proyecto, hacia Elsa Peretti, alma mater de Eccocivi e internacionalmente reconocida como diseñadora de Tiffany & Co entre un mogollón de cosas molonas, como culpable de un proyecto de recuperación de un territorio. En esta zona, en la Serra de Les Gavarres, Eccocivi ha recuperado un conjunto histórico de masías antiguas juntamente con sus viñedos y la construcción de una bodega que ha camuflado bajo tierra no por humildad, que también, sino por cuestiones que tienen que ver con hacer las cosas bien. Que como no cuidemos el planeta, nos tocará vivir en lavabos voladores.

Este blog, excepto cuando nos enrollamos mucho en nuestros DIARIO DE MOTOCICLETA, está para daros información express de las bodegas que distribuimos. Porque para elegir vinos entre todo lo disponible bien vale una ayudita para decidirse.


Eccocivi – En el jardín

ECCOCIVI hace vinos. Hasta aquí todo normal. Hace blancos, rosados y tintos. Hasta aquí todo normal, también. Eccocivi es una bodega ecológica. Bueno, sigue siendo aún todo bastante normal. Y hace vinos bien ricos. Y seguimos en el terreno de la normalidad. Bueno, igual ya no tanto. Y bueno, Eccocivi sólo utiliza energías renovables. Y ya damos un paso fuera de la raya de la normalidad. También recicla más de lo que un cerebro normal creería que se puede reciclar. Y seguimos fuera de la raya. Pero hay más. Eccocivi es la primera bodega en toda España que recibió la certificación CERO CO2. ¿Sabéis qué significa eso? Pues que más allá de calcular su impacto de CO2, reduce y compensa todas sus emisiones para luchar contra el cambio climático. En su caso, independientemente de todo lo que se hace en sus instalaciones, con energías renovables y reciclaje, con un proyecto de Conservación de La Amazonía en Madre de Dios, Perú.

Esto dicen en la entidad que les certifican:

(https://www.ceroco2.org/experiencias-ceroco2/942-eccociwine-renueva-su-sello-ceroco2)

Eccociwine ha calculado y compensado las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por su actividad de producción de vino durante el año 2016 y ha adquirido un compromiso de reducción de las mismas lo que le ha valido la renovación del sello que le acredita un estatus “CeroCO2” para sus vinos elaborados este mismo año.

Un año más, y desde 2010 Eccociwine S.L. sigue mostrando su compromiso de minimizar el impacto de su actividad sobre el Clima implantando medidas que disminuyan las emisiones de GEI y así cumplir con los requisitos de reducción que el Sello CeroCO2 exige.

La bodega se sitúa en la localidad de Sant Martí Vell en la provincia de Girona, adyacente al Espacio de Interés Natural de les Gavarres. Las viñas ocupan una superficie de 13 ha, rodeadas por 30.000 ha de bosques que las mantienen aisladas de otros cultivos.

¿Os interesa el medio ambiente? ¿Ayudáis en la lucha contra el cambio climático?

Hacedlo de una manera nueva. Bebed los vinos de Eccocivi. Montrodó, Can Noves i Ca L’Elsa.

 

Eccocivi – El equipo

 

De masías y de castillos se componen Girona y Lleida.

De las masías de Eccocivi y del Castell d’Encús.

A saber en qué andaría pensando el bueno de Raül Bobet para aterrizar en estas tierras.

A unas 3 horas en coche desde Barcelona (ida y vuelta en el día porque somos así de chulos), visitamos Castell d’Encús un lunes después de un fin de semana de viernes también.

Después de conducir tres horas desde Barcelona, circular por una carretera de curvas con una niebla que creíamos anunciaba los dominios de Mordor, hay que hacer 5 kms de fueripista para llegar a Castell d’Encús.

Discutiendo (nosotros) sobre qué apuntaros del proyecto de Castell d’Encús, acordamos no decir casi nada. Porque el paisaje es sobrecogedor.


Castell d’Encús – Desde la terraza

 

Raúl, que debe flipar bastante buscando los límites, se fue a buscarlos.

En el paisaje y en los vinos.

Entre los 800 y 1.300 metros de altura y con vinos tintos de 12 grados.

Los límites.

Cómo hacer un espumoso ancestral pero no semi ancestral.

Que se ve que hay unos milímetros de diferencia.

Criaturica, Raül.


Castell d’Encús – Viñedo

Cuando uno decide plantar viña donde Castell d’Encús, apuesta contra 13 granizadas en una cosecha. Y contra necesitar 100 kms de malla para proteger las cepas. También contra necesitar otros 100 kms pero esta vez de vallado para que los animalicos simpáticos que pesan 80 kgs dejen alguna uva que se pueda prensar. Cuando uno decide hacer una bodega donde Castell d’Encús también apuesta contra el hándicap de elaborar en depósitos de piedra del siglo XII. Y eso significa llevar en comandita (de 35 personas) la uva en cajas de 10 kgs desde el viñedo hasta allí donde los monjes tuvieron a bien plantar los depósitos hace el carajo de años. Cuando uno decide apostar por Castell d’Encús, sabe que le va a tocar rehabilitar una ermita, unos cuantos depósitos de piedra natural, caminos, estructuras varias y levantar una bodega.

Cuando uno apuesta por crear Castell d’Encús es que le va la marcha.

Y si eso no os parece suficiente para dispararle a sus vinos, necesitáis cambiar de bebida.

Coged una buena copa, vaciad una bolsa de Florette, y ‘aluego’ regadla con algo que ponga London loquesea. Los límites no son para cualquiera.

Y así se termina esta historia.

La nuestra en los dominios de Elsa y Raül.

Ella en su volcán. Él, en los límites de Mordor.

Así termina la historia de Elsa y Raul y el engorro de la naturaleza.

Castell d’Encus – Marla con Ignasi Pinedo que es muy majo

Castell d’Encus – Equipazo en los límites de Mordor