Vamos a “bobalear” con dos magníficos vinos levantinos que te van a dejar la mano pegada a la copa. Estupendos tintos elaborados por unos vitivinicultores del grupo que está revitalizando la variedad autóctona Bobal. Dos vinos imprescindibles para entender la zona fronteriza entre la Manchuela y Valencia.

Pack la Magia de la Variedad: Bobal

En esta ocasión te ofrecemos un “Pack la Magia de la Variedad” de dos vinazos que tienen muchas cosas en común: su origen, su elaboración artesanal apegada al terruño, llena de naturalidad, la variedad de uva que te va a enamorar y la búsqueda de vinos de calidad plenos de frescura y sabor que enganchan desde el descorche.

 

Sabemos que estamos ante uno de los vinos favoritos del elaborador conquense Antonio Ponce, uno de los principales vitivinicultores si no el principal de La Manchuela y eso es mucho decir. Ponce se ha empeñado en los últimos años en poner en el mapa vinícola a esta pequeña región manchega limítrofe con la Comunidad Valenciana, y sin duda que lo ha conseguido ya que a su estela han nacido bodegas gestionadas por jóvenes vitivinicultores que están dando un gran impulso a la variedad Bobal, tan denostada hasta hace muy poco tiempo.

La Casilla 2014 es un monovarietal de Bobal criado durante 10 meses en barricas de roble francés de 600 litros cuyas uvas proceden de varias parcelas plantadas sobre suelos calcáreos y arcilloso-limosos siguiendo los parámetros de la viticultura ecológica y las prácticas biodinámicas.

En nariz destaca por sus sutiles aromas de cereza roja acompañados de recuerdos de arándanos sobre un tímido fondo mineral. En boca tiene una entrada sedosa con presencia de taninos amables y una acidez muy bien integrada. Su final es de mediana intensidad. Se trata de un tinto muy fácil de beber y muy óptimo para descubrir La Manchuela a un buen precio.

Maridaje: Ideal para acompañar carnes rojas, estofados y pasta fresca.

 

David & Goliath 2015

Sexto Elemento
Sin D.O. (Valencia)

El vino primigenio de la bodega que te hace alucinar a cada sorbo por sus grandes matices es elaborado por el matrimonio López Díaz-Alejo que se está saliendo desde hace algunas añadas en un rinconcito valenciano desde el que se están dando a conocer al mundo. Los viñedos de los que parte son de altura plantados a unos 900 m. sobre el nivel del mar y cuentan con una edad de unos 70 años con lo que aportan una gran calidad y muy bajo rendimiento. Todo el proceso de elaboración se rige por los parámetros ecológicos y termina con una crianza de 12 meses en barricas de roble americano con battonages periódicos.

En nariz destacan sus profundos aromas a frutas negras maduras sobre un fondo balsámico con pinceladas de regaliz y de especias. En boca tiene mucha elegancia y un carácter maduro muy equilibrado. Sensacionales notas de fruta y post-gusto de chocolate negro. Muy persistente y lleno de vida. Estamos con un vino muy mediterráneo para disfrutar de la vida.

Maridaje: Ideal para acompañar arroces camperos y chuletillas de cordero o de cabrito.

Ver web de la bodega

 

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